La lámpara

Es tan extraño el sabor amargo que precede a la muerte… Es la ciega incertidumbre de entrar en el profundo terreno de lo desconocido. Y él sabía que la vida se le escapaba en sorbos y que su aliento se desvanecía en el tiempo de los relojes, ese tiempo que desgastamos los que aún creemos y…

De viajes y “extraños”…

Hace un tiempo escribí sobre las sensaciones que sentimos al viajar y cómo la gente que pasa por nuestro camino modifica, de alguna manera, nuestra existencia. Ahora que estoy en mi ciudad “adoptada”, en el medio de la Cordillera de los Andes y compartiendo tiempo con gente amiga que regala calidez y hospitalidad, mirando la profundidad de…

Haiku challenge

Ok, me ha tocado. Esto es para compartir con escritores extranjeros, o quienes entiendan inglés. (This is to share with foreigner writers, o those who can read in English). I´m sorry, I´m on a challenge! 🙂 The terrific writer Dan Alatorre issued a challenge to write a Haiku, with the Japanese 5-7-5 “syllable” scheme. He provided a link…

Poli Impelli

Nací y crecí en Neuquén, Patagonia Argentina. Un diploma en letras negras dice sin hablar que soy Profesora en Lengua y Literatura Inglesa, pero la única verdad es que soy quien decido ser, y eso no viene con tinta enmarcada. A veces juego con lo que ya sé, me meto donde no debo, pruebo y cometo errores…

Soberbia

Qué manera de amar lo inexistente, qué manera de ver lo que no había. Qué soberbia en la desdicha de no aceptar tu muerte, junto con la mía. Porque muere no sólo la carcasa, muere también la vida en agonía. Muere el alma que no ama, que no ríe, que no vibra. Y tu alma…

La vuelta al mundo en diez desayunos

Cuando salimos de viaje a otras culturas, tan lejos de casa, el día comienza con la sorpresa que ofrece cada lugar.  Cuando despertamos abrimos los ojos a lo que el día nos ofrecerá. ¿Cómo comienza un día “normal” en tu vida? Con el desayuno. Me encantó tu resumen de experiencias y riqueza culinaria. Y seguimos andando….

UN ANTES Y UN DESPUÉS

Como tantas otras veces, acostumbro a hablar en pie sobre mis zapatos, en mis huellas y en mi sentir. La mayoría de estas veces, soy yo quien se despide.  Pero me tomo el atrevimiento (no sin cierto pudor y a la vez caradurez) de manejar a duras penas una pluma y un teclado, y así fue que a la…