UN ANTES Y UN DESPUÉS

Como tantas otras veces, acostumbro a hablar en pie sobre mis zapatos, en mis huellas y en mi sentir. La mayoría de estas veces, soy yo quien se despide.  Pero me tomo el atrevimiento (no sin cierto pudor y a la vez caradurez) de manejar a duras penas una pluma y un teclado, y así fue que a la…

La innegable realidad de ser… argentino

Gustavo Cordera ha descrito muy bien —y cantando con furia— las virtudes y pestes que nos definen. Más allá de que me gusta su ironía y sus verdades, hoy recordé que todo esto que él menciona con su voz aquí a veces deja huella cuando uno sale de su propia geografía y se encuentra con otras culturas. Algunas…

Y tuve que volver…

Desde hacía años, escribía al levantarse, en la escuela, en la universidad y en la oficina. Al mediodía, en las tardes y en las noches. Siempre. Escribía sin saber por qué ni para qué, al menos yo no recuerdo momento en que no lo hiciera. Observaba que a veces, estirando los brazos y doblando sus…