El lugar más Sagrado

No, no fue en la iglesia del barrio, ni tampoco en la Catedral de mi ciudad. Recuerdo siempre ese raro aroma a naftalina, a encierro o a funeral, nunca lo supe definir. Era una atracción en mis días marcianos, esos en los que no encajaba con mi entorno cuando el día entonaba grises, esos días…