Y tuve que volver…

Desde hacía años, escribía al levantarse, en la escuela, en la universidad y en la oficina. Al mediodía, en las tardes y en las noches. Siempre. Escribía sin saber por qué ni para qué, al menos yo no recuerdo momento en que no lo hiciera. Observaba que a veces, estirando los brazos y doblando sus…