El lugar más Sagrado

No, no fue en la iglesia del barrio, ni tampoco en la Catedral de mi ciudad. Recuerdo siempre ese raro aroma a naftalina, a encierro o a funeral, nunca lo supe definir. Era una atracción en mis días marcianos, esos en los que no encajaba con mi entorno cuando el día entonaba grises, esos días…

Certezas

Amo el canto del gorrión cada mañana, y las risas de los niños que me llaman. Amo el timbre que me anuncia tu llegada y mi sonrisa despertando en madrugada. Amo mi despiste que no aprende y esta fuerza que guerrea la pereza. Amo obviar las dudas de los otros, y la adhesión cabal a mis certezas. Amo la lluvia que…